Texto de Hume

Así, aparentemente, esta idea de conexión necesaria entre eventos surge de una serie de casos similares que se dan por la conjunción constante de dichos eventos; no porque esa idea pueda ser sugerida nunca por ninguno de estos casos, aunque se examinen bajo todas las luces y posiciones posibles. Sin embargo, en un numero determinado de casos no hay nada distinto de cada caso particular que se suponga que sea exactamente similar; salvo, únicamente, que tras una repetición de casos similares la mente se deja llevar por el hábito: ante la aparición de un evento, espera su habitual seguimiento, y cree que existirá. Esta conexión, por tanto, que sentimos en la mente, esta transición rutinaria de la imaginación desde un objeto a su normal seguimiento, es el sentimiento o la impresión de la que formamos la idea de poder o conexión necesaria. 
D. Hume, Investigación sobre el entendimiento humano.

  • 1. Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.

En el texto, Hume critica la metafísica, argumentando que sólo podemos conocer las cosas que percivimos, lo que el llama impresiones. Sin embargo, creemos en aquellas cosas (Dios, mundo, alma) que han surgido de las ideas que hemos creado, pero que no son verdad.

 

  • 2. Explicar el problema del conocimiento en Hume y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.

Dedujo que el conocimiento está formado por impresiones e ideas. Las impresiones (aquello que es percibido a través de los sentidos) elaboran las ideas (aquello el sujeto elabora a partir de las impresiones), por lo que su filosofía  es psicologista. El hombre puede asegurar las impresiones, pero no las ideas, y por lo tanto el mundo, el alma y Dios no existes, ya que no hay impresión de ellos. Sólo queda el "yo" que no se ha demostrado de forma causal, sino de forma intuitiva. Pero tampoco es una impresión, pues no es fija no constante.  La identidad personal, que es la memoria (suma de impresiones), se confunde con la sustancia del yo, que no es posible. da

Divide el conocimiento en dos partes: la relación de las ideas, en las que éstas se demuestran con la razón, sin apelar a la experiencia, por lo que son verdaderas. Es el caso de las matemáticas; y el conocimiento de los hechos que se hace a través de la experiencia, dependen de las impresiones y no es universal, por lo que es imposible. Es el caso de las ciencias experimentales. Hume razona este hecho argumentando que la causalidad no existe, algo que se había considerado necesario hasta entonces, ya que lo que ha sucedido no tiene porqué repetirse. Al considerar la causalidad imposible, niega entonces la veracidad de la física y la metafísica. Llega a la conclusión de que sólo hay fenómenos y nada más, de que no se puede argumentar más allá de las impresiones, luego el racionalismo moral es imposible. No se puede justificar qué es lo bueno y qué es lo malo porque no tenemos normas morales que se fundamenten en la razón, sino que lo hacen en el sentimiento. Concluye que el emotivismo moral, al ser el sentimiento universal y desinteresado, es el que hace los juicios morales.

  • 3. Relacionar el pensamiento de Hume con su marco hirtórico, sociocultural y filosófico.

(Edimburgo, 1711-id., 1776) Filósofo inglés. Nació en el seno de una familia emparentada con la aristocracia, aunque de modesta fortuna. Estudió durante un tiempo leyes en la Universidad de Edimburgo por voluntad de su familia, pero su falta de interés determinó que abandonara la carrera y se viese obligado a buscar la manera de ganarse la vida.

Tras una breve tentativa de iniciarse en el comercio, decidió dedicarse al estudio. En 1734 marchó a Francia, donde pasó tres años, la mayor parte de ellos en La Flèche, dedicado a la redacción de su primera obra, Tratado de la naturaleza humana, que completó tras su regreso a Londres y se empezó a publicar en 1739. El tratado no despertó ningún interés, y Hume se retiró a la casa familiar en Ninewells.

La favorable acogida que obtuvo la publicación en Edimburgo de la primera parte de sus Ensayos morales y políticos en 1742, le hizo olvidar su primer fracaso. Trabajó como preceptor del marqués de Annandale (1745-1746) y luego como secretario del general St. Clair (1746-1748), a quien acompañó en misión diplomática a Viena y Turín. Nombrado bibliotecario del Colegio de Abogados de Edimburgo, emprendió la redacción de una historia de Inglaterra, que publicó desde 1754 hasta 1762 en varias entregas, algunas bastante mal recibidas por la burguesía liberal.

En 1763 aceptó la invitación de lord Hertford de incorporarse a la embajada en París, ciudad donde residió hasta 1766 y en la que se relacionó con los enciclopedistas. En 1769 regresó definitivamente a Edimburgo con el propósito de disfrutar de la fortuna que le habían proporcionado tanto sus cargos como, finalmente, sus obras.

 

  • 4. Explica el problema del conocimiento en otro autor de la Edad Media.

Descartes fue un filósofo racionalista y como tal tenía preocupación gnoseológica metafísica, creía en la razón y rechazaba los sentidos como fuente de conocimiento. Comenzó su análisis pensando que si la razón es única, el método tiene que ser rúnico, es decir, que todos los saberes sean producto de la razón. Para dar explicación a todos los saberes, hay que buscar el método único, en el Descartes se inspira en las matemáticas y para ello analiza las operaciones de la mente llegando la conclusión de que son dos: intuición y la deducción. El método, inspirado en la geometría, es un conjunto de reglas ciertas y fáciles capaces de suministrar conocimientos ciertos; de él distingue cuatro reglas: evidencia, análisis, síntesis y revisión. Basándose en el análisis y la síntesis se puede llegar a la deducción. Todo esto tiene como objetivo encontrar los primeros principios del saber, y con ese objetivo pone como premisa la duda metódica. Ésta es provisional y universal, y pone en duda todo lo aprendido para evitar errores. Pone en duda el testimonio de los sentidos, pues ellos no nos hacen distinguir el sueño de la vigilia. El segundo motivo de duda es el mundo. También pone en duda las matemáticas, porque puede haber un genio maligno que nos induzca al error; pero esto es sólo una hipótesis metódica.

  Llega a la primera verdad, que es "pienso luego existo", pues el hecho de deducir hace que intuya que hay esencia. Ese pensamiento piensa ideas no cosas, pues éstas están en duda. Además pensar en cosas es pensar en el mundo exterior, y este es el segundo motivo de duda. Hay tres tipos de ideas: las adeventicias (sentidos), las facticias (imaginación), ambas no son válidas, y las innatas, que son válidas por nacer con ellas. De las ideas innatas se obtiene la idea de infinito, que la ha creado Dios y lo ha puesto en notros, por lo que Él existe. Deduce que Dios es causa real proporcionada del infinito, que es impensable que siendo bueno y verdadero haya puesto mentiras en nuestro conocimiento del mundo exterior. De esta forma se resuelve de forma causal el segundo motivo de duda.

Al final deduce que la realidad está formada por tres sustancias: res cogita, res infinita y res extensa.